Los fuegos artificiales y su sombría historia de accidentes en América Latina
Un cielo nocturno iluminado
por las explosiones de los fuegos artificiales y el atronador sonido de los
petardos son parte tradicional de las celebraciones de fin de año en todo el
mundo. La pirotecnia es un negocio global, dominado por las manufactureras
chinas, que mueve alrededor de 12 mil millones de dólares por año; aunque la
industria ha evolucionado mucho con el paso del tiempo, la manipulación de
estos explosivos sigue produciendo miles de heridos y víctimas mortales, sobre
todo en países con controles de seguridad menos estrictos.
Solo en diciembre de 2015 se
registraron 132 incendios en diversas zonas de Perú que fueron causados, según
las autoridades, por el incremento en el uso de la pirotecnia; en Colombia se
lesionaron 599 personas y en Buenos Aires, la capital argentina, se registraron
77 heridos por la misma razón.
La gigantesca explosión del
mercado mexicano de fuegos artificiales San Pablito en Tultepec el martes en la
tarde, que provocó la muerte de más de 3o personas e hirió a más de 50, es el ejemplo
más reciente de los peligros asociados al uso y la comercialización de los
explosivos de baja intensidad. Los medios mexicanos han denunciado la
recurrencia de los accidentes en ese mercado y registraron al menos 13
accidentes anteriores con decenas de víctimas.
En América Latina, este tipo
de tragedias ya forman casi una tradición sombría, una contracara habitual de
las tradiciones festivas. Estos son algunos de los accidentes más graves
asociados a la pirotecnia que registra nuestra región en las últimas dos
décadas:
Tragedia
del aniversario de Arequipa
Arequipa, Perú, 15 de agosto
de 1996. Durante la celebración de los festejos por el 456 aniversario de la
fundación de Arequipa murieron 35 personas y alrededor de 40 resultaron heridas
cuando un cohete impactó un cable de alta tensión de 10.000 voltios y este cayó
sobre un puente, provocando la muerte por electrocución de decenas de personas.
El
infierno de Celaya
Guanajuato, México, 26 de
septiembre de 1999. La explosión de un depósito clandestino que almacenaba
cuatro toneladas de pólvora produjo 72 muertos y cerca de 350 heridos en
Celaya, una ciudad de Guanajuato ubicada a 380 kilómetros de Ciudad de México.
La mercancía era utilizada para la fabricación y venta ilegal de pirotecnia.
La
explosión de La Felicidad
Ciudad de Guatemala, 10 de
diciembre de 2001. El incendio de una fábrica ilegal de fuegos artificiales
ubicada en la colonia La Felicidad, 20 kilómetros al sur de la capital de
Guatemala, produjo la muerte de tres niños y cinco adultos. El fuego se inició
en horas de la noche, cuando un cilindro de gas propano explotó en el depósito
donde se encontraban los artículos de pirotecnia y desató un incendio que destruyó
todo el local.
Incendio
de Mesa Redonda
Lima, Perú, 29 de diciembre
del 2001. Al menos 280 personas murieron y 247 resultaron heridas cuando se
desató un incendio en Mesa Redonda, una popular zona comercial de Lima, la
capital de Perú. Los investigadores declararon que el fuego se inició con la
explosión de un local que vendía fuegos artificiales. En 2007, seis personas
fueron encarceladas por su vinculación en este hecho.
Muertes
en Maipú
Santiago de Chile, 31 de
diciembre de 2000. Unas 5000 personas se reunieron para celebrar el Año Nuevo y
observar un evento pirotécnico hasta que un proyectil lanzado desde el Templo
Votivo de Maipú se salió de la zona de seguridad y cayó sobre los asistentes
dejando 49 heridos y dos personas fallecidas.
El
mercado Hidalgo
Veracruz, México, 31 de
diciembre de 2002. Los puestos ambulantes de pirotecnia ubicados en el mercado
Hidalgo del puerto de Veracruz provocaron una gran explosión en la nochevieja
de 2002 que produjo la muerte de 29 personas y causó 25 heridos.
Explosión
en Punto Fijo
Punto Fijo, Venezuela, 8 de
septiembre de 2011. Un depósito clandestino de pirotecnia ubicado en el estado
Falcón explotó causando el fallecimiento de ocho personas y 14 heridos. Las
autoridades atribuyeron el incidente al manejo inadecuado de los fuegos
artificiales, que se encontraban en pésimas condiciones de almacenamiento en
una vivienda.
La
procesión de Nativitas
Tlaxcala, México, 15 de
marzo de 2013. Durante una procesión religiosa en la población de Nativitas, un
chispazo originó una explosión en cadena de cohetes. Uno de los explosivos
impactó una camioneta cargada con cajas de productos pirotécnicos que se
detonaron dejando un saldo de 23 muertos y 154 heridos.
FUENTE: The New York Times
No estoy de acuerdo con los pirotécnicos..
ResponderEliminar¿dónde dice que una buena celebración o reflexión es con bombardas siempre? pero bueno ya es parte de la cultura
El caso de mexico fue muy lamentable, tratar con estos artefactos es muy riesgoso, sobretodo si se los almacena de forma insegura.
ResponderEliminarEs lamentable todo lo que ocacionan los malos manejos y cuidados de los fuegos artificiales, puede estar bien para apreciarla, pero detrás de todo ello esta una terrible y abominable contaminación.
ResponderEliminardebe haber mas control de parte de las autoridades en el peru para evitar accidentes fatales
Eliminarestamos en épocas navideñas y debemos estar atentos y utilizar bien los juegos pirotécnicos
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